El cordero asado es uno de esos platos clásicos que nunca pasan de moda y que evocan reuniones familiares, celebraciones y comidas pausadas alrededor de la mesa. En esta receta, el protagonista es un jugoso cordero asado al horno, aromatizado con hierbas frescas y realzado en el último momento con sal Maldon®, conocida por sus delicados cristales y su capacidad para potenciar el sabor natural de los alimentos sin enmascararlos.
Esta preparación combina técnicas sencillas con ingredientes de calidad, dando como resultado un plato elegante, sabroso y perfecto tanto para una ocasión especial como para un almuerzo de fin de semana.
Pasos para la elaboración del cordero asado
- Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Mientras tanto, saca la pierna de cordero del frigorífico para que esté a temperatura ambiente antes de cocinarla.
- Pela los dientes de ajo y machácalos ligeramente. Lava las hierbas y sécalas bien. Ralla la piel del limón y reserva, luego exprime su jugo.
- Coloca el cordero en una fuente amplia apta para horno. Unta toda la superficie con el aceite de oliva, masajeando bien la carne. Añade el ajo, la ralladura y el jugo de limón, el romero y el tomillo. Espolvorea pimienta negra al gusto.
- Pela las patatas y córtalas en mitades. Pela la cebolla y córtala en gajos. Distribuye ambos alrededor del cordero y rocía con un poco más de aceite.
- Introduce la fuente en el horno y hornea durante aproximadamente 90 minutos. Cada 25–30 minutos, riega el cordero con sus propios jugos y añade el vino blanco poco a poco para mantener la carne jugosa.
- Cuando el cordero esté dorado y tierno, sácalo del horno y deja reposar durante 10 minutos.
- Para finalizar y justo antes de servir, espolvorea generosamente sal Maldon sobre la carne para aportar un toque crujiente y realzar todos los sabores.




