Las alitas de pollo con miel y limón son una de esas recetas que nunca fallan. Su combinación de sabores consigue un equilibrio perfecto entre el dulzor natural de la miel, la frescura cítrica del limón y el toque salino que realza cada bocado. Además, prepararlas en la airfryer permite obtener unas alitas doradas por fuera, tiernas por dentro y con una textura irresistible. Todo ello, utilizando muy poco aceite y reduciendo el tiempo de cocinado.
En esta versión, el protagonismo recae en la calidad de ingredientes sencillos pero bien elegidos. La Sal Maldon del desierto de Kalahari aporta un sazonado limpio y equilibrado desde el inicio de la preparación. Mientras que la pimienta negra Maldon intensifica el sabor del pollo con un ligero toque especiado. El acompañamiento de calabacín, condimentado con Sal Maldon de ajo y orégano, añade un contraste vegetal que completa el plato de forma ligera y saludable.
El glaseado de miel y limón, preparado en apenas unos minutos, envuelve las alitas justo después de cocinarlas, creando una cobertura brillante y llena de sabor que impregna cada pieza sin resultar pesada. Como toque final, el sésamo blanco aporta un ligero crujido y un matiz tostado que redondea la receta.
Perfectas para una comida informal, una cena entre amigos o un aperitivo para compartir, estas alitas demuestran que con pocos ingredientes y una buena técnica es posible conseguir un resultado digno de cualquier restaurante en casa.
Elaboración alitas de pollo
1. Salpimenta las alitas con Sal Maldon del desierto de Kalahari y con pimienta negra Maldon. Colócalas bien repartidas, sin amontonar, en el cestillo de la airfryer.
2. Corta en rodajas el calabacín y espolvorea con Sal Maldon de ajo y orégano. Colócalas en su cestillo sin amontonar.
3. Cocina las alitas de pollo a 180 ºC durante 20–25 minutos y el calabacín a 180 ºC durante 10 minutos.
4. Mientras tanto, prepara el aliño: mezcla en un cuenco la miel y el zumo de limón.
5. En cuanto estén listas las alitas, ponlas en un plato hondo y añade el aliño. Remueve para que se impregnen del sabor.
6. Para acabar añade el sésamo blanco. Sirve las alitas acompañadas del calabacín.





