La ensalada malagueña es uno de esos platos tradicionales que sorprenden por su equilibrio de sabores: la suavidad de la patata, el toque cítrico de la naranja y la intensidad del bacalao crean una combinación fresca y llena de matices. Perfecta para los meses más cálidos, esta receta se eleva con el toque crujiente y mineral de la sal Maldon del desierto de Kalahari, que realza cada ingrediente sin enmascararlo.
Una propuesta sencilla, saludable y con esencia mediterránea que funciona tanto como entrante como plato principal ligero.
Elaboración ensalada malagueña
Una receta sencilla que se monta en pocos minutos y que respeta el equilibrio natural de cada ingrediente. El secreto está en la cocción justa y en el orden del emplatado para conservar toda su frescura.
- Cuece las patatas en agua con sal hasta que estén tiernas (puedes comprobarlo introduciendo un cuchillo). Déjalas enfriar, pélalas y córtalas en rodajas.
- Cuece los huevos durante 10 minutos desde que el agua empiece a hervir. Enfríalos en agua fría, pélalos y resérvalos.
- Mientras tanto, corta la cebolla roja en juliana fina. Pela las naranjas a sangre y córtalas en rodajas, recogiendo bien sus jugos.
- Para el montaje, coloca una base de patata en el plato. Añade encima las rodajas de naranja y reparte el huevo cortado en cuartos junto con la cebolla.
- Incorpora el bacalao ahumado, las aceitunas y los brotes picantes.
- Aliña con aceite de oliva virgen extra y termina con un toque de sal Maldon del desierto de Kalahari justo antes de servir.
Consejo Maldon
Añade la sal justo al final para mantener su textura crujiente y potenciar el contraste de sabores. Si quieres un extra de frescura, puedes incorporar un poco de ralladura de naranja o unas gotas de su zumo al aliño. También puedes añadir unas hojas de hierbabuena fresca o un toque de pimienta negra recién molida para intensificar aún más sus matices mediterráneos y aromáticos.




