De un rojo rubí intenso y un aroma floral irresistible, este té helado de hibisco es la bebida de picnic más hermosa que puedas imaginar. La flor de saúco aporta dulzura y elegancia. La pizca de Sal Maldon® Original añade capas de sabor que lo llevan a otro nivel.
Con la Sal Maldon® en una bebida puede sorprender, pero es un truco muy utilizado en coctelería y gastronomía. Una pizca de sal de calidad realza los sabores florales y frutales. También equilibra el ácido del hibisco y hace que cada sorbo sea más complejo y satisfactorio.
Elaboración
- Coloca las flores de hibisco secas en una jarra resistente al calor y vierte encima el agua recién hervida. Deja que las flores se infusionen durante 15-20 minutos, transformando el agua en un líquido de un color rojo rubí espectacular.
- Cuela la infusión a través de un colador fino hacia otra jarra y desecha las flores.
- Añade cordial de flor de saúco al gusto para endulzar y una pizca de Sal Maldon® Original en Escamas. Remueve hasta que la sal se disuelva por completo.
- Llena dos vasos con hielo. Vierte el té helado por encima y decora con rodajas de limón y ramitas de menta. Sirve inmediatamente.
- Alternativa: guarda la jarra en la nevera y sírvela sobre hielo cuando llegue el momento del picnic. Aguanta perfectamente durante el día.
El toque Sal Maldon®
La Sal Maldon® Original en Escamas en esta bebida actúa como potenciador de sabor natural. El hibisco tiene notas ácidas y florales. Con la adición de unas escamas de sal pura, quedan completamente equilibradas y más definidas.
Este truco de añadir una pizca de sal de calidad a las bebidas frías viene de la tradición de la coctelería artesanal. Con Sal Maldon®, cuya pureza es excepcional y libre de aditivos, el resultado es limpio, natural y sorprendente. Atrévete a probarlo.





