Pocos entrantes resumen tan bien el verano mediterráneo como el carpaccio de higos con jamón y queso feta. Esta técnica, tan sencilla como vistosa, consiste en aplastar los higos maduros hasta convertirlos en un lienzo dulce sobre el que se reparten queso feta cremoso, finas lonchas de jamón y un chorrito de miel con albahaca fresca. El resultado es un plato ligero, jugoso y lleno de contrastes, que se remata con unas escamas® de Sal Maldon®. Esta receta es perfecta para una comida de verano al aire libre o como entrante fresco en cualquier celebración.
El secreto está en el contraste: el dulzor del higo y la miel se equilibra con la salinidad del jamón y el punto ácido de la ralladura de limón, mientras que las escamas, añadidas justo antes de servir, realzan todos los sabores sin enmascararlos. Una receta rápida de preparar, vistosa en la mesa y que sorprende en cada bocado.
Elaboración
Sigue estos sencillos pasos para conseguir un carpaccio de higos perfecto:
- Prepara la base de higos. Pela los higos y pártelos por la mitad. Coloca 10 mitades en un plato y cúbrelo con film transparente.
- Aplasta los higos. Cháfalos uno a uno con la base de un vaso ancho hasta cubrir toda la base del plato, formando un carpaccio uniforme.
- Añade el relleno. Retira el film y reparte por encima el queso feta, 3 lonchas de jamón y la ralladura de limón.
- Aliña el plato. Riégalo con aceite de oliva y miel.
- Termina y sirve. Acaba con albahaca fresca y escamas de Sal Maldon justo antes de llevar a la mesa.
Consejos para un resultado perfecto
- Elige higos maduros pero firmes: deben ceder ligeramente al tacto sin estar blandos, para que se aplasten bien sin deshacerse del todo.
- Cubre los higos con film antes de aplastarlos: así evitas que se peguen al vaso y consigues una superficie más uniforme.
- Usa un queso feta de buena calidad, con textura cremosa, para que contraste con el crujiente de las escamas.
- No añadas la sal hasta el final: las escamas de Sal Maldon deben incorporarse justo antes de servir para mantener su textura.
- Sirve el plato recién montado: el carpaccio de higos pierde textura si se prepara con mucha antelación.
Por qué terminar el plato con Sal Maldon
En un plato tan directo como este carpaccio, cada ingrediente se nota. Las escamas de Sal Maldon aportan un crujido sutil y una salinidad limpia que no compite con la miel ni con el jamón, sino que los une. A diferencia de una sal fina, que se disuelve de inmediato, las escamas se mantienen intactas hasta el momento de comer, ofreciendo ese punto de textura final que distingue un plato cuidado de uno simplemente correcto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el carpaccio de higos con antelación?
Es mejor montarlo justo antes de servir. Puedes tener los ingredientes preparados por separado, pero el higo aplastado pierde textura si se deja reposar mucho tiempo.
¿Qué puedo usar en lugar de queso feta?
Un queso de cabra fresco o una burrata funcionan igual de bien y aportan una cremosidad similar.
¿Se puede hacer esta receta fuera de temporada de higos?
Los higos frescos son el ingrediente protagonista, así que la receta luce mejor en su temporada, entre julio y octubre. Fuera de temporada, unos higos secos rehidratados pueden ser una alternativa, aunque el resultado cambia bastante.
¿Con qué se puede acompañar el carpaccio de higos?
Combina muy bien con una tosta de pan crujiente, con una copa de vino blanco fresco o como parte de una tabla de entrantes de verano.
Sugerencias de presentación
Sirve el carpaccio en un plato llano y amplio que deje lucir las capas de higo, feta y jamón. Añade la ralladura de limón y la albahaca justo antes de llevarlo a la mesa para que conserven su color y aroma. Un golpe final de escamas de Sal Maldon aporta brillo y textura al conjunto.
Conservación
Este carpaccio se disfruta mejor recién montado. Si te sobran ingredientes, guarda el higo aplastado y el resto de componentes por separado en la nevera, en recipientes herméticos, durante un máximo de 24 horas, y monta el plato justo antes de servir.





