El coulant de chocolate, también conocido como lava cake, es un postre que combina la intensidad del chocolate fundido con una textura suave y cremosa en el interior. Tradicionalmente, este postre se prepara con chocolate negro y mantequilla, pero hoy rompemos un poco las reglas añadiendo un toque moderno y audaz: una pizca de sal Maldon® con chili, que realzan el sabor del chocolate y dejan un recuerdo sutil en el paladar. Este contraste de dulce, salado y picante transforma el clásico coulant en una experiencia gourmet que sorprende a los comensales.
Ingredientes (para 4 coulants)
- 150 g de chocolate negro de buena calidad (mínimo 70% cacao)
- 100 g de mantequilla
- 3 huevos grandes
- 3 yemas de huevo
- 80 g de azúcar
- 30 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal Maldon con Chili
- 1 pizca de chile en polvo (ajustar al gusto)
- Mantequilla y cacao en polvo para engrasar los moldes
Preparación coulant
- Preparar los moldes. Engrasa con mantequilla cuatro moldes individuales y espolvorea un poco de cacao en polvo. Esto evitará que el coulant se pegue y facilitará el desmolde.
- Fundir chocolate y mantequilla. En un recipiente resistente al calor, derrite el chocolate y la mantequilla al baño maría o en microondas. Después, remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
- Batir huevos y azúcar. En un bol grande, bate los huevos, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla se vuelva pálida y espumosa. Esto incorporará aire, logrando un coulant más ligero.
- Mezclar ingredientes. Incorpora lentamente el chocolate fundido en la mezcla de huevos y azúcar, batiendo suavemente. Agrega la harina tamizada, la pizca de chile y mezcla con movimientos envolventes.
- Añadir la sal Maldon. Justo antes de verter la mezcla en los moldes, espolvorea una pequeña cantidad de escamas® de Sal Maldon con chili en cada uno para que, al hornear, el sabor se distribuya de manera sutil pero perceptible.
- Hornear. Precalienta el horno a 200 °C y hornea durante 10-12 minutos. El exterior debe estar firme mientras que el centro permanece ligeramente líquido, creando el característico “efecto lava”.
- Servir. Desmolda con cuidado sobre un plato y sirve inmediatamente. Puedes acompañar con una bola de helado de vainilla o frutos rojos para resaltar los contrastes de sabor.




