Elegantes, refrescantes y sorprendentes: estos mini trifles individuales llevan un toque inesperado de Sal Maldon® Original que realza la dulzura de la fresa y equilibra la riqueza de la crema. Un postre de picnic que parece recién salido de una pastelería.
Servidos en tarros o copas de cristal, estos trifles combinan el bizcocho empapado en sirope de flor de saúco y limón con el frescor de las fresas, la cremosidad del mascarpone y la ligereza de la nata montada. Un postre que conquista capas a capas.
Elaboración
- Corta el bizcocho Madeira en rodajas de 2,5 cm. Usa un cortapastas del mismo diámetro que tu tarro o copa para recortar 4 círculos de bizcocho. Reserva.
- Mezcla en un cuenco pequeño el cordial de flor de saúco con el zumo de limón. Reserva este sirope.
- En otro cuenco, mezcla el yogur de limón con el mascarpone hasta obtener una crema homogénea. Reserva.
- En un tercer cuenco, mezcla el azúcar glas y la pasta de vainilla con la nata. Después monta suavemente hasta obtener picos blandos.
- Monta los trifles. Coloca una capa de bizcocho en la base de cada tarro, impregna con el sirope de flor de saúco usando un pincel de cocina. Añade una capa de crema de mascarpone y yogur y después una capa de fresas troceadas.
- Repite las capas y termina con una cucharada de nata montada. Finaliza con una pizca de Sal Maldon® Original en Escamas justo antes de servir.
El toque Sal Maldon®
Una pizca de Sal Maldon® Original en Escamas sobre la nata montada puede parecer un gesto mínimo, pero su impacto en el paladar es notable. Realza el dulzor de la fresa, potencia los matices de la vainilla y añade una textura crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad del trifle.
Es el mismo principio que rige la mejor repostería: una pizca de sal en el postre no lo hace salado, lo hace más rico. Y con Sal Maldon®, ese efecto se multiplica gracias a la pureza y delicadeza de sus escamas.





