Pocas recetas resultan tan reconfortantes como un buen pan de plátano. Sobre todo cuando se corona con una capa brillante de caramelo y rodajas de plátano tostado. En el resto del mundo se conoce como banana bread, pero en España tiene que llamarse pan de plátano. Al fin y al cabo, tenemos los mejores plátanos del mundo, los de Canarias. Esta versión invierte el proceso clásico: el plátano se carameliza primero en el molde, y la masa, jugosa y especiada con canela y nuez moscada, se hornea encima. Al desmoldar, el caramelo queda por arriba, brillante y pegajoso, listo para recibir un toque final de Sal Maldon® ahumada. Esta receta es perfecta para una merienda de otoño, un desayuno especial o un postre sencillo entre semana.
El secreto está en el contraste: el dulzor profundo del caramelo se equilibra con el toque ahumado y salino de las escamas Maldon, mientras que la canela y la nuez moscada aportan calidez a la miga. Una receta que parece de pastelería y que en realidad se resuelve con ingredientes de despensa.
Elaboración pan de plátano
Sigue estos sencillos pasos para conseguir un pan de plátano perfecto:
- Prepara el caramelo. Corta el plátano en rodajas y colócalas en el fondo de un molde forrado con papel de hornear. Calienta el azúcar con el agua hasta obtener un caramelo tostado y repártelo sobre las rodajas. Reserva.
- Haz la masa. Bate los plátanos triturados, el azúcar, los huevos, el aceite y el yogur. Añade la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal, la canela y la nuez moscada, y mezcla hasta integrar todos los ingredientes.
- Hornea. Vierte la mezcla sobre el caramelo y hornea 1 hora a 180 °C. Al sacarlo del horno, deja reposar el bizcocho media hora antes de desmoldarlo boca abajo.
- Termina y sirve. Sirve con una pizca de escamas® de Sal Maldon ahumada por encima.
Consejos para un resultado perfecto
- Usa plátanos bien maduros para la masa: cuanto más maduros, más dulzor y aroma aportan al bizcocho.
- Vigila el caramelo de cerca: en cuanto tome un color dorado oscuro, retíralo del fuego para que no amargue.
- Deja reposar el bizcocho el tiempo indicado antes de desmoldar: así el caramelo se asienta y se desprende entero del molde.
- Tapa el bizcocho con papel de aluminio a media cocción si ves que se dora demasiado por encima antes de estar hecho por dentro.
- Añade la Sal Maldon ahumada justo antes de servir para que conserve su textura crujiente.
Por qué terminar el plato con Sal Maldon Ahumada
En un postre tan dulce como este pan de plátano, un toque de sal marca la diferencia. Las escamas de Sal Maldon ahumada aportan un ligero aroma a humo y una salinidad limpia que equilibran el dulzor del caramelo sin restarle protagonismo. A diferencia de una sal fina, se mantienen intactas hasta el momento de comer, ofreciendo ese contraste final que convierte un bizcocho casero en un postre con carácter.
Preguntas frecuentes sobre este pan de platano
¿Puedo preparar el pan de plátano con antelación?
Sí, se conserva bien hasta 2-3 días tapado a temperatura ambiente. Añade la Sal Maldon ahumada justo antes de servir para que mantenga el crujiente.
¿Qué pasa si no tengo Sal Maldon ahumada?
Puedes sustituirla por escamas de Sal Maldon clásicas; el resultado será igual de bueno, aunque perderá el matiz ahumado.
¿Por qué se hornea el pan de plátano boca abajo?
El caramelo se prepara en el fondo del molde para que, al desmoldar el bizcocho boca abajo, quede visible por encima, como en un pastel invertido.
¿Puedo usar otro tipo de harina?
Sí, una harina integral o una mezcla sin gluten funcionan bien, aunque pueden variar ligeramente la textura final.
Sugerencias de presentación
Sirve el pan de plátano recién desmoldado, con el caramelo y las rodajas de plátano bien visibles en la parte superior. Un golpe de escamas de Sal Maldon ahumada justo antes de llevarlo a la mesa realza su brillo y su aroma. Acompáñalo con una bola de helado de vainilla o un poco de nata montada para un postre más completo.
Conservación
El pan de plátano se conserva bien tapado a temperatura ambiente hasta 2-3 días, o en la nevera hasta una semana. También se puede congelar en porciones hasta 2 meses; descongélalo a temperatura ambiente y añade la sal justo antes de servir.





