Cuando llega la temporada de albaricoques, pocas recetas resultan tan apetecibles como una tarta de queso fría. Cremosa, ligera y con el equilibrio perfecto entre el dulzor de la fruta y la acidez exótica de la fruta de la pasión, es un postre ideal para compartir en cualquier celebración o comida de verano.
La base crujiente de galleta, enriquecida con un toque de Sal Maldon Rosa del Himalaya, potencia los sabores desde el primer bocado. Para terminar, unas escamas de Sal Maldon sobre la fruta fresca aportan un contraste sutil que realza el dulzor natural de los albaricoques y convierte una tarta clásica en un postre lleno de matices.
ELABORACIÓN
1. Cubre la base de un molde desmontable de unos 22 cm con papel de hornear. Recubre también los laterales con acetato para facilitar el desmoldado. Pon a hidratar las láminas de gelatina en un recipiente con agua fría al menos 10 minutos.
2. Tritura las galletas, añade la mantequilla derretida y una pizca de Sal Maldon rosa del Himalaya. Cuando tengas una mezcla homogénea cubre el fondo del molde apretando con los dedos para compactarla. Reserva en la nevera.
3. Mezcla con una batidora el queso crema, la mitad de la nata y el azúcar en un bol grande.
4. Calienta la otra mitad de la nata en el microondas, añade una a una las láminas de gelatina para derretirlas. Escurre todo el agua posible antes de agregarlas. Incorpora al bol grande y remueve hasta conseguir una textura suave.
5. Pon la mezcla de queso en el molde y reserva en la nevera 3 horas.
6. Antes de servir trocea unos albaricoques y repártelos sobre la tarta. Añade con una cuchara la fruta de la pasión y un poco de Sal Maldon en escamas.
Consejos para una tarta de queso perfecta
- Utiliza el queso crema a temperatura ambiente para conseguir una mezcla lisa y sin grumos.
- Escurre muy bien las láminas de gelatina. Antes de incorporarlas a la nata caliente para que se disuelvan correctamente y la textura quede uniforme.
- Deja reposar la tarta al menos 3 horas en la nevera, aunque si puedes prepararla de un día para otro, el resultado será aún más firme y cremoso.
- Añade los albaricoques, la fruta de la pasión y las escamas de Sal Maldon justo antes de servir para conservar toda la frescura de la fruta y el crujiente de la sal.
- Si los albaricoques no están en temporada, puedes sustituirlos por melocotones, nectarinas o mango, manteniendo el mismo equilibrio de sabores.




