¿Quieres sorprender a tus invitados con un plato fresco, delicioso y fácil de preparar? Los tomates rellenos son una opción perfecta. Este plato combina la jugosidad y el sabor natural del tomate con un relleno cremoso que puede adaptarse a múltiples ingredientes. El tomate relleno es ligero, saludable y muy versátil, ideal para cualquier ocasión. Desde una comida informal hasta una cena especial.
Elaboración tomates rellenos
Desde Sal Maldon te indicamos los pasos a seguir:
- Preparar los tomates. Lava bien los tomates y sécalos con cuidado. Corta la parte superior de cada tomate y retira la pulpa con una cuchara, dejando la cáscara intacta para que sirva de recipiente. La pulpa que retires se puede reservar para añadir al relleno, aportando más sabor y jugosidad.
- Preparar el relleno. Corta la mozzarella en cubos y mézclala con la pulpa del tomate, unas hojas de albahaca picadas, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Puedes ajustar los ingredientes según tus gustos, incorporando por ejemplo un toque de ajo picado, aceitunas o incluso un poco de quinoa para una versión más nutritiva.
- Rellenar los tomates. Con una cuchara, llena cada tomate con la mezcla preparada. Asegúrate de compactar ligeramente el relleno para que no se desborde al servir.
- Presentación y toque final. Coloca los tomates rellenos en una fuente o plato individual. Decora con hojas de albahaca enteras y unas escamas® de sal marina Maldon. Un chorrito final de aceite de oliva potencia el sabor y le da un acabado brillante y apetitoso.
- Servir. Sirve los tomates rellenos frescos, acompañados de pan tostado o como parte de una ensalada variada. Este plato no solo destaca por su sabor, sino también por su colorido y presentación, convirtiendo un simple tomate relleno en un verdadero protagonista en tu mesa.




