Las brochetas de langostinos a la plancha son una opción elegante y deliciosa para cualquier comida o cena especial. Su preparación es sencilla, pero el resultado es sorprendentemente sabroso: langostinos jugosos, aromatizados con hierbas frescas y un toque cítrico, acompañados de cebollitas chinas que aportan suavidad y textura. La combinación de vino dulce y aceite de oliva resalta el sabor marino de los langostinos, mientras que el perejil y el tomillo aportan frescura y aroma. Estas brochetas se pueden servir como aperitivo, entrante o plato principal ligero, y resultan perfectas para disfrutar en reuniones o celebraciones.
Elaboración brochetas de langostinos
- Comienza sumergiendo los langostinos en agua fría para limpiarlos. Retira con cuidado el intestino de cada langostino usando un papel absorbente y colócalos en un recipiente limpio.
- Lava y seca los limones. Pela uno y extrae su zumo; corta el otro en octavos para acompañar al final. Lava y seca el perejil, deshoja y reserva algunas hojas para la decoración. Pela el ajo y retira el germen central para evitar que amargue la marinada.
- En un procesador, mezcla el perejil picado, el ajo, el zumo de limón y tres cucharadas de aceite. Hazlo hasta obtener una pasta homogénea. Vierte esta marinada sobre los langostinos y deja reposar. Importante que sea a temperatura ambiente durante 15-20 minutos para que absorban todos los aromas.
- Mientras tanto, pela y corta las cebollitas chinas en trozos de tamaño similar a los langostinos, y reserva.
- Escurre los langostinos y mezcla la marinada sobrante con el vino en una olla pequeña. Lleva a ebullición a fuego alto y reduce hasta la mitad para concentrar los sabores.
- Ensarta los langostinos en brochetas, alternando con trozos de cebollita y piel de limón, cuidando que queden bien distribuidos.
- Calienta una plancha con una cucharada de aceite y cocina las brochetas 2 minutos por cada lado, hasta que los langostinos estén dorados y jugosos.
- Sirve las brochetas en un plato, rocía con el vino reducido y espolvorea perejil picado, tomillo y una pizca de sal Maldon. Acompaña con los gajos de limón para añadir un toque cítrico al gusto.




