Después de las celebraciones, los excesos y los banquetes, llega el momento de cuidar nuestro paladar con algo reconfortante, nutritivo y lleno de sabor: una crema de marisco casera. Esta receta aprovecha las espinas de pescado y las cabezas de langostinos y gambas para crear un caldo concentrado y delicado, con un toque especial de sal Maldon ahumada®, que aporta profundidad y un aroma sutilmente ahumado, elevando la experiencia gastronómica a otro nivel. Perfecta para disfrutar sola o acompañada de costrones de pan crujientes.
Preparación crema de marisco
1. Preparar los ingredientes. Empieza por pelar y picar finamente las cebollas. Después, lavar y trocear los tomates. De los ingredientes, quedaría cortar la cabeza de ajo horizontalmente por la mitad.
2. Pochar las verduras. En una olla profunda, calienta un chorrito de AOVE y añade la cebolla con 1 cucharada de escamas® de sal Maldon ahumada. Cuando la cebolla esté traslúcida, incorpora los tomates y el ajo, mezclando bien.
3. Incorporar los mariscos. Lava y escurre las espinas de pescado, las cabezas y los caparazones de marisco. Después, agrégalos a la olla con las verduras pochadas. Añade condimentos como ramitas de hinojo, la pimienta negra en grano y el tomate concentrado si lo deseas.
4. Cocción del caldo. Cubre todos los ingredientes con agua hasta que estén al ras de las verduras y los mariscos. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y deja cocer a fuego lento 30 minutos.
5. Triturar y filtrar. Retira las ramitas de hinojo y tritura todo muy finamente con una batidora. Filtra la crema con un colador de malla fina para obtener una textura suave y aterciopelada.
6. Servir. Por último, sirve la crema bien caliente, acompañada de costrones de pan frito o asado. Cuanto más finamente tritures los ingredientes, más espesa y cremosa será la crema.




