Los muslos de pato, cocinado lentamente con vino tinto, moras, especias y el toque inconfundible de la sal Maldon, se transforma en un plato lleno de matices, ideal para una comida especial o una cena elegante. La combinación de frutas, cítricos y hierbas aromáticas aporta profundidad y calidez. Mientras que el puré de apio nabo, suave y cremoso, equilibra perfectamente la intensidad del guiso. Una propuesta que celebra la cocina pausada. Cada ingrediente se potencia al máximo para ofrecer una experiencia culinaria deliciosa y sofisticada.
- Para preparar los muslos de pato, primero hay que precalentar el horno a 160 grados.
- Poner a calendar una cazuela grande. Sellar los muslos por ambos lados, empezando por el lado con piel. Una vez dorado, sacar de la cazuela y añadir las chalotas y el ajo troceado, freír hasta que se reblandezcan y empiecen a dorarse.
- Después hay que añadir la harina y cocinar con la salsa unos minutos hasta que se haga densa. Cuando se haga, añadir el vino tinto y el caldo. Dejar que llegue a hervir.
- Poner los muslos de pato en la cazuela con 2/3 de las moras, rodajas de naranja, ramitas de canela y estrella de anís. Para dar sabor una pizca de sal Maldon y ramitas de romero.
- Tapar la cazuela y meterla en el horno durante hora y media. Una vez cocinado añadir el resto de las moras y servir.
- Para hacer el puré, poner el apio nabo en una sartén con el caldo y la leche y llevar a ebullición. Dejar hervir a fuego lento hasta que el apio nabo esté tierno. Machacar o pasar por el pasapurés y remover con la nuez de mantequilla y una pizca de sal Maldon.
- Servir los muslos de pato con el puré de apio nabo y verduritas salteadas.




