Esta receta de salmón en adobo de remolacha es una propuesta vibrante, sabrosa y visualmente espectacular. Perfecta para sorprender en cualquier ocasión especial. El adobo, elaborado con ingredientes aromáticos y el toque final de la sal Maldon, transforma el pescado en un bocado lleno de matices. Acompañado de ensalada fresca y pan de soda, se convierte en un entrante elegante y muy fácil de preparar.
Pasos a seguir para la elaboración del salmón en adobo de remolacha
- El primer paso para preparar este delicioso salmón en adobo de remolacha es elaborar la marinada. En un procesador de alimentos, coloca la remolacha cocida y pelada, las cáscaras de una naranja y un limón, y unas cuantas bayas de enebro. Tritura bien hasta conseguir una pasta suave, de color intenso y textura homogénea. Vierte esta mezcla en un bol grande y añade eneldo fresco picado. Una generosa cucharada de sal Maldon, salsa de rábano picante y azúcar glas. Remueve todo hasta que los ingredientes estén completamente integrados.
- Después, coloca el lomo de salmón con la piel hacia abajo en una bandeja de horno o fuente amplia. Asegurándote de que quede bien plano. Extiende con cuidado la pasta de remolacha sobre la carne del salmón, presionando ligeramente para que la mezcla se adhiera bien y lo cubra por completo. Este paso es clave para que el pescado se impregne de todos los sabores.
- Una vez cubierto, envuelve la bandeja con papel film de manera ajustada, asegurándote de que quede bien sellado. Lleva el salmón al frigorífico y déjalo marinar entre 48 y 72 horas. Durante este tiempo, el adobo de remolacha no solo aportará sabor, sino también un hermoso tono rojizo y una textura más firme.
- Pasados los días de reposo, retira el salmón del refrigerador y enjuaga suavemente la pasta con agua fría. Sécalo con papel de cocina, colócalo sobre una tabla y, con un cuchillo muy afilado, corta lonchas finas en ángulo.
- Sirve el salmón en adobo acompañado de una ensalada fresca de hinojo, unas rodajas de limón, pan de soda y algunas bayas de alcaparras para aportar acidez y contraste. Es un plato ideal como entrante o para una ocasión especial.




