¿Quién dijo que el Baileys Martini era solo para Navidad? Este martini salado viene a romper las reglas y, quizá, también alguna dieta. Combina la cremosidad característica del licor irlandés con la intensidad de un espresso recién hecho, la suavidad del helado de vainilla y un toque dulce de caramelo. Pero lo que realmente transforma esta experiencia es el contraste final: las escamas® de Sal Maldon®. Se trata de un cóctel sofisticado que juega con lo dulce y lo salado, lo clásico y lo provocador.
Preparación Baileys Martini
- Preparar la copa. Cubre el borde de una copa de martini con caramelo líquido. Para hacerlo, vierte un poco de caramelo en un plato y pasa suavemente el borde de la copa, creando una fina capa brillante para añadir el primer toque dulce.
- Añadir el helado. Deposita cuidadosamente una bola de helado de vainilla en el fondo. Esto servirá como base cremosa que contrastará con el espresso y el Baileys, además de mantener la bebida fría mientras se mezcla.
- Preparar el cóctel. En una coctelera, combina el Baileys, el espresso recién hecho, un chorrito de caramelo y una buena pizca de escamas de Sal Maldon. Añade hielo al gusto. Posteriormente, agita para integrar todos los sabores y conseguir una textura cremosa y ligeramente espumosa.
- Servir y mezclar con el helado. Cuela la mezcla sobre la copa con helado. Debe caer sobre la bola de vainilla. Remueve para que los sabores se combinen sin derretir demasiado el helado.
- Decorar y disfrutar. Finaliza rallando un poco de chocolate sobre la superficie y añadiendo una última pizca de escamas de Sal Maldon. Este toque final aporta contraste visual, textura crujiente y realza todos los sabores del cóctel.




