Este wok de mejillones al limón es un plato fresco, rápido y lleno de sabor, perfecto para compartir en familia o con amigos. Los mejillones gallegos se cocinan al instante con ajo, limón y un toque de cerveza rubia, resultando en un plato jugoso, aromático y con un caldito irresistible para mojar pan. Ideal como aperitivo o plato principal ligero.
Preparación
Disfruta de unos mejillones jugosos y aromáticos, cocinados al instante con ajo, limón y cerveza rubia en el wok, creando un plato ligero, fresco y lleno de sabor irresistible.
- Preparar el wok. Calienta el wok a fuego medio con el aceite de oliva. Mientras tanto, pela la piel de medio limón y córtala en dos trozos.
- Aromatizar el aceite. Aplasta ligeramente los dientes de ajo y dóralos en el aceite junto con la piel de limón. Esto liberará un aroma intenso que servirá como base para los mejillones.
- Cocinar los mejillones. Sube el fuego y añade los mejillones limpios al wok. Exprime el jugo de un limón sobre ellos y vierte la cerveza. Remueve bien para que los sabores se mezclen. Tapa el wok y deja cocer durante 5 minutos, hasta que los mejillones se abran y estén jugosos.
- Preparar el jugo. Filtra el jugo resultante de la cocción de los mejillones. Si es necesario, caliéntalo ligeramente y luego rocía los mejillones con él, potenciando así el sabor del plato.
- Servir. Espolvorea un poco de escamas® de Sal Maldon sobre los mejillones y sirve el wok caliente o templado. Acompaña con rodajas de pan para mojar en el caldito aromático.
Consejo
Para un toque extra, puedes añadir un poco de perejil fresco picado antes de servir, o unas gotas de limón adicionales si prefieres un sabor más cítrico.




