Esta receta de mousse de chocolate es una propuesta sofisticada. Combina la intensidad del cacao con la suavidad de una mousse ligera y aireada. La emulsión del chocolate con yemas y aceite aporta una textura sedosa, mientras que las claras montadas equilibran el conjunto con ligereza. El toque final de aceite de oliva virgen extra y escamas® de sal realza los sabores. Convierte cada bocado en una experiencia gourmet perfecta para sorprender.
Elaboración mousse de chocolate
La elaboración de esta receta requiere atención al detalle y movimientos delicados para lograr una textura perfecta. Siguiendo cada paso con cuidado, se consigue una mezcla equilibrada y aireada, donde el chocolate mantiene todo su protagonismo. A continuación, los pasos a seguir:
- Fundir el chocolate al baño maría, retirar del fuego y separar claras de las yemas. Después poner las claras en un recipiente profundo y reservarlas en la nevera. Una vez hecho esto, añadir las yemas al chocolate fundido junto con 100 gr del aceite y mezclar con batidor manual o espátula.
- Montar las claras a punto de nieve firme junto con una pizca de sal, añadirle el azúcar poco a poco. Mezclar con el chocolate con movimientos delicados y envolventes, añadiendo ¼ de claras cada vez, dejar reposar en la nevera 2h.
- Antes de servir, poner sobre cada tostada una “quenelle” de chocolate hecha con dos cucharas soperas. Y finalmente añadir unas gotas de aceite extra virgen de oliva sobre cada quenelle y espolvorear con cuidado con escamas® de sal.




