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La ensalada de naranjas y zanahorias con halloumi a la plancha es una combinación fresca, sabrosa y saludable. Además, fusiona ingredientes sencillos, pero llenos de sabor. Este plato destaca por su equilibrio entre la dulzura de las naranjas, la textura crujiente de las zanahorias y la suavidad del queso halloumi.

Al ser dorado en la parrilla, adquiere una deliciosa corteza crujiente por fuera y una textura cremosa por dentro. Por su parte, la menta fresca y la vinagreta de comino y naranja aportan una capa extra de frescura y especias que elevan el sabor de cada bocado.

Elaboración ensalada de naranjas y zanahorias

  1. Lavar, secar y deshojar la menta fresca, reservar unas hojas enteras, picar el resto, preparar un jugo con ½ naranja sanguina. Luego, filtrarlo, salpimentarlo, añadir el comino mezclarlo con el aceite, batiéndolo, reservar esta vinagreta en la nevera.
  2. Pelar el resto de las naranjas retirándoles con un cuchillo muy afilado, la piel hasta dejar la pulpa completamente limpia. Cortarlas en rodajas, ponerlas en una ensaladera, pelar y cortar en láminas finas las zanahorias con un pelador de verduras. Mezclarlas con las naranjas, añadir las aceitunas, sazonar la ensalada con la vinagreta, mezclar.
  3. Cortar el halloumi en lonchas, untarlo con aceite, dorarlo por ambas caras y en la bbq.
  4. Finalmente, repartirlo sobre los platos junto con la ensalada.

¡Y lista para comer tu ensalada de naranjas y zanahorias!

Esta ensalada, con su combinación de sabores frescos y especiados, es una opción perfecta para aquellos que buscan una receta ligera pero sabrosa. El halloumi a la plancha añade un toque único. Es un ingrediente estrella que une todos los sabores. Puedes disfrutarla como plato principal o acompañarla de otros platos ligeros. Aporta una comida completa y equilibrada. Ideal para compartir en una comida en familia, una comida al aire libre o como parte de un menú vegetariano. Esta ensalada seguramente sorprenderá a todos con su sabor y frescura.

Esta receta de bizcocho glaseado explora los sabores de la ralladura de limón y del pino natural y el dulzor de los pistachos.

Haz el mejor bizcocho con esta guía paso a paso

Desde Sal Maldon te explicamos paso a paso la receta para elaborar este bizcocho glaseado de limón y pistacho:

  1. Engrasar un molde de horno de 900 g con mantequilla y colocar un trozo de papel de horno. Precalentar el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo, sin ventilador.
  2. Colocar los pistachos en el procesador de alimentos o mezclador y triturarlos hasta que parezcan migas, como almendra picada. En un recipiente grande batir con la varilla eléctrica la mantequilla y el azúcar. Hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. A continuación añadir los pistachos triturados, el yogur natural, los huevos, la harina, la levadura, una pizca de sal Maldon y la ralladura de los dos limones.  Batir todo bien hasta obtener una mezcla homogénea y suave.
  3. Con la ayuda de una espátula de goma verter la mezcla en el molde de horno y alisar por encima. Colocar en el horno a media altura y hornear durante 45 minutos. Hasta que se levante y el pincho metálico salga limpio.
  4. Sacar del horno y dejar enfriar antes de desmoldar con cuidado. Colocar en el horno a media altura y hornear durante unos 45 minutos, o hasta que al insertar un pincho metálico en el centro, este salga limpio y seco.
  5. Mientras tanto, en un recipiente añadir el azúcar glas y exprimir el zumo de los limones en otro recipiente, asegurándose de quitar las pepitas. Echar una cucharada de zumo de limón en el glaseado y mezclarlo, y así sucesivamente hasta obtener un glaseado suave.
  6. Para terminar, extender con una cuchara el glaseado sobre el bizcocho ya enfriado y dejar que chorree por los lados. Decorar con pistachos triturados y ralladura de limón azucarada.

Un exuberante y ligero bizcocho Victoria con un generoso relleno de mermelada de fresa y nata, suavemente enrollado, formando un perfecto brazo de gitano victoria.

  1. El primer paso de todos, recalentar el horno a 180 ºC.
  2. Engrasar un molde de 33 x 23 cm con un poco de aceite vegetal y colocar sobre la base papel de horno. Luego, volver a engrasar con aceite y luego espolvorear un poco de azúcar extrafino en el molde. Agitarlo para que cubra homogéneamente la base y los lados. Eliminar lo que sobre.
  3. Colocar el azúcar y los huevos en un recipiente grande. Bátelo con la varilla eléctrica durante unos diez minutos hasta que la mezcla haya crecido considerablemente y tenga un color pálido. En este momento, se puede probar si ha alcanzado la «fase de lazo». Es decir, cuando al sacar la varilla de la mezcla y se pasa por encima va dejando un rastro de la mezcla sobre la superficie como haciendo una forma de lazo.
  4. Echar cuidadosamente y poco a poco la harina sobre la mezcla, doblándola cada vez que se echa un poco. Tomarse el tiempo necesario para hacerlo ya que es importante mantener la mezcla ligera, esponjosa y aireada.
  5. Una vez que la harina se haya incorporado bien, colocarlo en el molde ya preparado e igualar la superficie. Poner el molde en el horno ya precalentado. Durante 10 /12 minutos hasta que se levante y esté dorado y bien horneado.
  6. Mientras el bizcocho está en el horno, colocar sobre la superficie de trabajo un trozo de papel de horno. Ligeramente mayor que el molde del brazo de gitano. Espolvorear generosamente con más azúcar extrafino.

Para terminar el brazo de gitano victoria…

  1. Sacar el bizcocho del horno una vez que esté horneado. Pasar cuidadosamente un cuchillo por los bordes para asegurarse de que no está agarrado para despegarlo del molde. Colócalo invertido sobre el papel de horno cubierto de azúcar. Con un cuchillo, hacer una pequeña línea de corte de 1 cm aproximadamente. Desde el borde de uno de los lados largos. Luego, desde ese punto, enrollar el bizcocho cuidadosamente, asegurándose de apretar bien el borde interior para hacer una espiral. Una vez enrollado, dejarlo así con el papel rodeándolo hasta que el bizcocho se haya enfriado.
  2. Mientras el bizcocho se enfría, preparar los rellenos.  En primer lugar, un recipiente grande colocar la nata de montar y el azúcar glas, batir hasta que se formen puntas. Por otro lado, en otro recipiente poner un poco de mermelada de fresa y una cucharada de agua. Mezclarlo para que sea más fácil de extender. Por último trocear algunas fresas aleatoriamente para el relleno, dejando algunas enteras para colocar por encima.
  3. Una vez que el bizcocho se haya enfriado, desenrollarlo cuidadosamente. Empezar extendiendo una capa de mermelada de fresa, luego espolvorear por encima algunas de las fresas troceadas. Extender por encima una capa de nata montada. Asegurarse de que las capas no sean muy gruesas para que no resulte muy difícil volver a enrollar el bizcocho. Una vez que se hayan terminado las capas, volver a enrollar cuidadosamente el bizcocho.
  4. Con un cuchillo de dientes bien afilado, cortar los extremos sobrantes para que el bizcocho sea uniforme. Decorar por encima con algo de nata y fresas.

Finalmente…. ¡A probar el brazo de gitano victoria!

Aprenda a elaborar el clásico Chelsea Buns, infusionado con los aromas dulces y especiados del té Chai, combinado con el cardamomo, que le aporta calidez al postre.

Pasos a seguir para elaborar chelsea buns:

Empiece por la masa:

  1. Primero, en una sartén pequeña verter la leche y la mantequilla y poner a calentar suavemente hasta que se derrita la mantequilla. Luego, apagar el fuego y dejarlo enfriar un poco hasta que se esté tibio.  Poner en la batidora la harina de fuerza, la levadura, el azúcar glas, el cardamomo y la sal Maldon. Mezclarlo todo bien para que el azúcar y las especias se amalgamen con la harina. A continuación, hacer un hoyo en el centro de la mezcla de harina. Añadir el huevo batido con la leche y la mezcla de mantequilla. Encender a baja velocidad la batidora y mezclar despacio. Seguir amasando con el gancho de masa de la batidora durante 5 /10 minutos hasta que quede suave, flexible y elástica.
  2. A continuación, cubrir el bol con film y dejarlo en un lugar templado durante una hora aproximadamente o hasta que la masa haya duplicado su volumen.

Mientras tanto, preparar el relleno del Chelsea Buns:

  1. En un bol grande mezclar la mantequilla derretida con el azúcar moreno suave, la canela y el cardamomo. Engrasar un molde de 20 x 30 cm con un poco de mantequilla blanda.
  2. Cuando la masa haya duplicado su volumen, sacar el aire con el puño. A continuación, colocar la masa en una superficie con algo de harina. Y, estirar con el rodillo hasta que alcance un tamaño de unos 30 x 50 cm. Dejando espacio a lo largo de uno de los extremos largos para empezar a enrollar. Extender el relleno de mantequilla especiada por el resto de la masa y alisarlo. Luego, espolvorear uniformemente por encima las grosellas y los arándanos secos con las manos, presionándolos ligeramente sobre la masa.
  3. Plegar firmemente el borde que se dejó limpio por debajo, enrollando la masa hasta obtener una espiral bien formada con el relleno. Una vez enrollada la masa, con un cuchillo bien afilado y cortar los extremos que no sirven. A continuación cortar doce rollitos iguales. Después, colocarlos con el lado de la espiral hacia arriba en el molde ya engrasado con 1 cm de separación entre ellos. Cubrir la bandeja holgadamente, sin apretar, con papel film y dejarlo reposar por segunda vez. Debe ser en un lugar templado durante 30 minutos hasta que haya aumentado su volumen de nuevo.

Mientras los rollitos fermentan precaliente el horno a 180 ºC

  1. Cuando los rollitos hayan subido y duplicado su volumen ya estarán listos para hornear. Colocarlos en el centro del horno y cocinar durante 20/25 minutos hasta que estén dorados y bien horneados. Mientras están en el horno, echar 2 cucharadas de azúcar moreno en polvo en un recipiente pequeño y añadir una cucharada de agua hirviendo, remover el azúcar hasta que se disuelva y dejarlo reposar. Sacar los rollitos del horno, con un pincel cubrirlos con el sirope de azúcar y dejar enfriar.
  2. Para el glaseado final, mezclar el azúcar glas con las especias. A continuación añadir 2 / 3 cucharadas de agua hasta que quede suave pero con una buena consistencia rugosa. Introducir el glaseado en una manga pastelera pequeña y recortar el extremo. Rociar los bollitos con el glaseado en forma de zig zag.

¡Listo! ¿Qué te parece el Chelsea Buns?

Para much@s, un plan perfecto de viernes por la noche es encerrarse en la cocina y preparar un plato exquisito para la familia, amigos o, ¡tú mism@! Lo más importante, además de tener todos los ingredientes preparados, es que tu inspiración fluya más que nunca. Y… ¿cómo puedes conseguirlo? ¡Efectivamente! Con la playlist perfecta para preparar la cena junto a Sal Maldon®. 

La música y la gastronomía son el maridaje perfecto. Dos artes que cuando se unen nos hacen sentir una explosión de emociones. 

Música y cocina con chef

Aún no te hemos dicho nada que no sepas, así que… ¡oído cocina! Te presentamos la música que escuchan los mejores chefs actuales para inspirarse a la hora de cocinar:

Empezamos con ENRIQUE OLVERA. Es un chef de mexicano con dos Estrellas Michelin. Es capaz de cocinar unos platos que son un placer para el paladar. Tanto en su restaurante Pujol (MÉXICO) como en el Cosme (NYC) usa algunas de sus playlist que, de hecho, son públicas en la plataforma Spotify. Su lista “A cenar, a cenar” va desde el jazz hasta los Rolling Stones. ¡Os dejamos el enlace para que podáis escucharla entera! https://open.spotify.com/playlist/35sd8E94Re4X45wyswKRBg

RUBÉN GONZÁLEZ, un chef de un gastrobar de la Alameda, reconoce que necesita la música para motivarse, relajarse y ¡sentir la marcha! Su playlist es muy distinta a la que te enseñamos antes. Sus favoritos son Blinding Lights, de The Weekend, Shallow, de Lady Gaga o Memories, de Maroon 5.

FERRAN ADRIÀ no ha compartido una playlist como tal, pero estamos seguros que lo que os vamos a contar, os va a sorprender. El cocinero barcelonés con tres estrellas Michelín confesó hace tres años que había una canción que le inspira para realizar creaciones culinarias. Se trata del himno centenario del Sevilla, compuesto por “El Arrebato”. Siempre ha comparado el fútbol con la cocina, ya que considera que la pasión y el riesgo están a flor de piel en las dos profesiones. DANI GARCÍA, el creativo chef con tres estrellas Michelín. Tampoco ha mostrado su playlist entera. No obstante, ha explicado que escuchar cualquier canción de Ismael Serrano le sirve como fuente de inspiración para todos sus platos.

Recomendación

Prueba a cocinar con alguna de estas canciones y coméntanos qué tal ha ido la experiencia. Ahora ya sabes cómo maridar de manera excelente tus platos: con música y por supuesto, Sal Maldon®.

Samphire Salad with Crab, Fennel and RadishWithGrinder

Esta ensalada de salicornia constituye una entrada elegante, fresca y llena de matices. Ideal para los meses cálidos o como primer plato en una comida especial, combina ingredientes que destacan tanto por su sabor como por su valor nutricional. La salicornia, también conocida como espárrago de mar, es rica en vitaminas y minerales, y aporta un sabor salino y refrescante que evoca el mar. Acompañada de la suavidad de la carne de cangrejo, el crujido anisado del hinojo y el toque picante del rábano, esta ensalada resulta ligera pero sofisticada.

Elaboración ensalada salicornia

Esta ensalada de salicornia constituye una entrada elegante y deliciosa. La salicornia es rica en vitaminas y minerales y tiene un sabor fresco y natural. Combina perfectamente con la suavidad del cangrejo, el hinojo crujiente y el picante del rábano.

  1. Preparar el aliño. Comienza con el aliño para que tenga tiempo de integrarse y potenciar los sabores. En un recipiente pequeño, añade tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Luego, exprime el zumo de medio limón fresco, asegurándote de no incluir semillas para evitar amargor. Añade una cucharada de vinagre de sidra, que aportará un toque ácido y ligeramente afrutado, equilibrando la frescura del limón y la grasa del aceite. A continuación, incorpora una buena pizca de Sal Maldon, una sal en escamas® que realza los sabores sin ser demasiado invasiva, y un poco de pimienta negra recién molida para dar un toque de calidez y profundidad. Finalmente, mezcla todos estos ingredientes hasta lograr una emulsión ligera y homogénea. Reserva el aliño mientras preparas los demás ingredientes.
  2. Preparar y combinar los ingredientes principales. En un recipiente grande para servir, coloca primero la salicornia ya lavada y bien escurrida, la cual aportará un sabor fresco, ligeramente salino y una textura crujiente. Sobre esta base, añade el bulbo de hinojo cortado en tiras finas, que aporta un toque anisado y refrescante. Incorpora los rábanos cortados muy finos, que aportan un picante sutil y un contraste de textura. Añade también el rábano sandía en juliana, que aporta color y un sabor más suave y dulce. Para aportar un toque herbal, agrega una cucharada de cebollino finamente picado y unas hojas de eneldo fresco. Finalmente, incorpora la carne de cangrejo blanco, limpia y desmenuzada, que aporta suavidad y un sabor delicado a mar.

Últimos pasos

  1. Aliñar y mezclar la ensalada. Rocía el aliño preparado por encima de todos los ingredientes. Con mucho cuidado, mezcla suavemente con una cuchara grande o con las manos limpias, procurando que cada ingrediente se impregne bien con el aliño sin romper la delicada carne de cangrejo ni aplastar las verduras.
  2. Toque final y presentación. Para finalizar, ralla la cáscara del limón restante por encima de la ensalada. Este paso aporta un aroma fresco y vibrante que realza todos los sabores y añade un toque visual atractivo. Sirve la ensalada inmediatamente para que mantenga su frescura, textura crujiente y sabor equilibrado.
tarta de limón

Esta tarta de limón es cremosa y tiene un intenso sabor a limón pero con el punto justo de dulzor. Al añadir la sal a los postres se consigue equilibrar el azúcar, obteniendo una textura en boca más agradable. Esta tarta de limón es mejor si se sirve a temperatura ambiente y está deliciosa con una pizca de Sal Maldon o con un poco de crema fresca agria.

Primeros pasos para elaborar la tarta de limón

  1. Empezar con la elaboración de la masa. Colocar en el procesador de alimentos la harina y el azúcar en polvo. Seguidamente, triturar un par de veces hasta que quede bien mezclado. A continuación, añadir la mantequilla fría en cubos. Y, triturar hasta que quede como migas pequeñas, pero sin llegar a mezclar demasiado. Añadir las yemas de huevo y mezclar todo. Si la masa todavía parece un poco seca, añadir una o dos cucharadas soperas de agua fría. Después, mezclar hasta que se forme una masa suave y homogénea.
  2. Sacarla del procesador y hacer una bola, envolverla en papel film y dejar enfriar 30 minutos.
  3. Pasados los 30 minutos sacar de la nevera y colocarla cuidadosamente en un molde estriado de 23 cm. Con un tenedor pinchar el fondo de la masa cuidadosamente y luego meterla de nuevo en la nevera otros 20 minutos para que se enfríe. Precalentar el horno a 180 grados.
  4. Sacar el molde de la nevera y colocar el papel de horno con habas o garbanzos encima. Colocar en la bandeja a media altura del horno y cocer en blanco durante 15 minutos. Quitar el papel y las habas/garbanzos y volver a poner en el horno otros 5 a 10 minutos más. Hasta que tenga un aspecto arenoso y de un color dorado pálido.
  5. Mientras se esté cocinando la masa en el horno, hacer el relleno. En un recipiente grande batir los huevos, el azúcar glas y la nata doble hasta que quede homogéneo. Añadir la ralladura de limón y seguir mezclando.

Últimos pasos

  1. Una vez que la base se haya cocinado verter el relleno dentro con cuidado. Volver a colocarla en el horno durante 25 a 30 minutos hasta que se cocine pero manteniéndose ligeramente floja en el centro. Sacar del horno y dejar que se enfríe.
  2. Servir la tarta con un poco de azúcar glas espolvoreado por encima y una pizca de Sal Maldon para que se corte el dulzor y se maride estupendamente con la acidez del limón.
espárragos a la brasa

Los espárragos a la brasa con burrata son una combinación perfecta de sabores frescos y cremosos. Ideal para la primavera y el verano. Este plato, además de ser visualmente atractivo, ofrece una mezcla de texturas y sabores. Esto lo convierte en una opción deliciosa como entrante o guarnición.

Pasos elaboración espárragos a la brasa

Los sabores de los espárragos a la brasa, de la cremosa burrata y del intenso aceite de perejil se combinan estupendamente en este plato que será un entrante o guarnición sorprendente.

  1. Preparar el aceite de perejil. En una licuadora de alta velocidad, coloca el perejil picado y 200 ml de aceite de oliva. Mezcla hasta obtener una mezcla suave y de color verde brillante. Pasa la mezcla por un colador fino para obtener solo el aceite y mézclalo con las alcaparras. Reserva esta mezcla aromática.
  2. Cocinar los espárragos. Calienta una sartén a fuego medio-alto y añade un poco de aceite de oliva. Coloca los espárragos en la sartén caliente y cocina durante unos 3 minutos, girándolos ocasionalmente, hasta que estén ligeramente dorados y tiernos. Retira del fuego y reserva.
  3. Emplatar. Coloca la burrata en el centro de un plato grande. Distribuye los espárragos cocidos alrededor de la burrata. Vierte el aceite de perejil y alcaparras sobre los espárragos. Ralla la piel del limón por encima para añadir un toque cítrico fresco.
  4. Finalizar y servir. Espolvorea con Sal Maldon y pimienta negra al gusto. Este plato se disfruta mejor acompañado de pan tostado de masa madre para aprovechar todos los sabores.

Este plato no solo es una delicia para el paladar, sino también una explosión de colores y texturas en el plato. Los espárragos a la brasa aportan un sabor ahumado, mientras que la burrata ofrece una cremosidad que se complementa perfectamente con el aceite de perejil y las alcaparras. La ralladura de limón añade un toque fresco y vibrante, haciendo de este plato una opción sofisticada y sabrosa para cualquier ocasión.

tarta de chocolate negro

Esta intensa tarta de chocolate negro se elabora con una masa quebrada mantecosa de chocolate negro y un cremoso relleno de ganache. La Sal Maldon por encima marida perfectamente con el intenso chocolate negro, dando como resultado un sofisticado postre.

Elaboración tarta de chocolate negro

Empezar con la elaboración de la masa

  1. Batir juntos la mantequilla y el azúcar glas hasta que se amalgamen. No hace falta batir hasta que se haga una masa esponjosa y ligera, sino que basta con que se mezclen bien. A continuación añadir el huevo y mezclar hasta que quede homogéneo. En otro recipiente mezclar la harina y el cacao en polvo y tamizarlo poco a poco sobre la mezcla de mantequilla. Juntar la masa hasta que quede suave y homogénea. Luego, ponerle papel film y dejarla en la nevera para que se enfríe durante 30 minutos.
  2. Una vez enfriada durante 30 minutos, sacar la masa de la nevera y colocarla cuidadosamente en un molde acanalado para tartas de 23cm y pinchar la base con un tenedor. Colocar el molde en la nevera y dejar enfriar durante 20 minutos. Precalentar el horno a 180 grados.
  3. Colocar sobre la base de la tarta fría papel de cocinar y unas habas o garbanzos. Ponerla en una bandeja en el horno para cocinar en blanco durante 15 minutos. Quitar el papel y las judías/garbanzos y volver a poner en el horno otros 5 a 10 minutos más. Hasta que obtenga una textura arenosa y ya no esté grasienta. Sacar del horno y reservar.

Para hacer el relleno

  1. Poner la nata, el azúcar y la Sal Maldon en una sartén y calentar. Una vez que el azúcar se haya disuelto pero antes de que la nata empiece a hervir, sacarlo del fuego y añadir la mantequilla y los trocitos de chocolate. Dejarlo reposar un minuto antes de batirlo con las varillas hasta formar un ganache suave. Luego añadir la leche y seguir removiendo hasta que quede suave y brillante.
  2. Verter el relleno en la base de la tarta y con la parte trasera de una cuchara hacer picos sobre el chocolate. Dejar reposar el relleno a temperatura ambiente durante una hora aproximadamente. Una vez que haya reposado espolvorear por encima con Sal Maldon para decorar y ya estaría lista para servir.
alcachofas asadas

Las alcachofas asadas son una opción deliciosa, saludable y fácil de preparar, perfecta como entrante o guarnición. Su sabor terroso combinado con notas cítricas y aromáticas las convierte en un plato irresistible. En esta receta, las cocinamos al horno con limón, romero fresco y ajo. Con un toque de sal en escamas para potenciar todos los sabores.

Preparación paso a paso alcachofas asadas

Sigue estos pasos sencillos para preparar alcachofas asadas, conservando su sabor y color con limón y hierbas frescas. Receta en cinco pasos:

  1. Precalienta el horno a 180 grados. 
  2. Llena un recipiente grande con agua fría, corta uno de los limones por la mitad y exprime el zumo de limón en el agua. Luego, añade también las mitades de limón exprimidas. 
  3. Para preparar las alcachofas, córtalas por la mitad y utiliza un cuchillo de pelar para cortar la capa exterior dura del tallo. A continuación, usa una cucharilla para sacar la parte peluda del corazón de la alcachofa. Coloca la alcachofa en el agua con limón para evitar que pierda el color. 
  4. En una bandeja grande para asar, añade las mitades de alcachofa preparadas. Rocíalas con el aceite de oliva, añade a la sartén las mitades de ajo y corta en rodajas el limón que sobra y cúbrelo. A continuación, esparce un poco de romero y sazona con Sal Maldon y pimienta negra molida. 
  5. Introduce la bandeja en el horno precalentado y ásalo durante 45 minutos hasta que las alcachofas se doren y los tallos y el corazón estén tiernos. Retíralas, sírvelas en un plato y disfruta de esta deliciosa receta. 

Sirve tus alcachofas asadas recién salidas del horno como plato principal ligero o como acompañamiento sofisticado. Son ideales para cualquier época del año, y su combinación de texturas y aromas conquistará cualquier paladar. ¡Una receta sencilla que siempre sorprende!