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Innovar en la cocina está al alcance de todos. Por lo mismo, te motivamos a que prepares esta receta muy fácil que cambiará por completo el sabor tradicional de las coles de Bruselas a las que estamos acostumbrados con bechamel, al vapor o al horno.

En menos de 20 minutos podrás transformar por completo un ingrediente tan tradicional como lo es este, sólo debes seguir este paso a paso y disfrutar:

  1. Cuece las coles de Bruselas en agua hirviendo durante 5 minutos, escúrrelas y déjalas enfriar.
  2. Corta el bacon a trozos pequeños y saltéalos en una paella hasta que se doren.
  3. Añade las coles de Bruselas a la sartén con un chorrito de agua, tápalas y termina de cocinarlas a fuego medio durante unos 5 minutos.
  4. Quita la tapa, sube el fuego y añade los 50 g de mantequilla a las coles y cuécelas durante 2 minutos más hasta que estén doradas.
  5. Sazonar con sal Maldon y pimienta para servir.

Las chirivías son consideradas como la “gran raíz del invierno” y cuenta con múltiples propiedades nutricionales. Si bien esta hortaliza no es muy conocida para algunas personas, en esta receta conocerás cómo prepararlas de una manera deliciosa y fácil, que hará que no te puedas separar de ella.

Visualmente, las chirivías tienen un aspecto muy similar a las zanahorias, pero se diferencian en su color más claro. Generalmente se incorpora en guisos, purés o sopas, y es que es una hortaliza de otoño-invierno.

Ahora que ya conoces un poco acerca de las chirivías, te recomendamos que sigas la receta que está a continuación y dispongas de todos los ingredientes que necesitarás para hacer las chirivías con miel al horno.

Método de elaboración:

  1. Precalienta el horno a 200ºC. Quita la parte superior y la inferior de las chirivías y córtalas en cuñas a lo largo. Rocía la miel y el aceite de oliva junto con una buena pizca de Sal Maldon y un poco de pimienta negra recién molida.
  2. Mezcla bien las chirivías con la sazón y ásalas durante unos 40 minutos, o hasta que queden doradas y tiernas.
  3. Recuerda darles la vuelta a mitad del horneado.

¡Y ahora a disfrutar!.

La zanahoria es muy versátil y es que se puede utilizar como ingrediente en muchísimos platos, ya sean aperitivos, platos principales o incluso en repostería.

En esta receta te explicamos cómo preparar unas deliciosas zanahorias que las puedes utilizar frías, como parte del aperitivo, o también, incluirlas como acompañante del plato caliente.

Uno de los puntos más importantes que debes tener en cuenta en esta receta, es cuando incorpores las especias y condimentos, acordes a tu gusto. Su importancia recae en que, dependiendo de con qué acompañes las zanahorias y cómo las comerás, serán los condimentos que pondrás. Por tanto, antes de empezar a cocinar, te recomendamos tener a mano los ingredientes que utilizarás y saber cómo te gustaría comer las zanahorias.

¡Vamos a ello!

  1. Precalentar el horno a 200ºC.
  2. Colocar las zanahorias en una bandeja de horno y añadir el aceite de oliva, una pizca de sal Maldon y pimienta. Cocinar durante 20 minutos.
  3. Sacar el molde del horno y rociar con la mezcla de miel y limón. Añadir las ramitas de tomillo. Remover ligeramente y volver a meter en el horno durante otros 10 minutos.

Esta receta es perfecta para preparar un aperitivo diferente y que sea apto para personas vegetarianas.

En menos de una hora tendrás un clásico de las panaderías, pero en su versión vegetariana. El paso a paso que te damos a continuación es la receta tradicional, pero puedes añadirle en su interior cualquier ingrediente. Por ejemplo, puedes incorporar verduritas, orégano o queso, para así darle un sabor diferente al que te proponemos, o bien, hacer diferentes tipos de rollitos.

  1. Fríe las salchichas vegetarianas hasta que estén bien doradas, pero no las cocines demasiado. Una vez que estén listas, déjalas enfriar en un plato diferente.
  2. Extiende la masa de hojaldre y córtala en seis cuadrados. Envuelve cada cuadrado con una salchicha vegetariana y colócalo en una bandeja de horno con el pliegue hacia abajo.
  3. Untar con la mezcla de huevo y espolvorear el parmesano y la sal Maldon.
  4. Hornear a 180ºC con ventilador durante unos 25 minutos o hasta que se doren.

¡Y a disfrutar!

¿Tienes ganas de comer algo dulce pero no sabes qué? En Sal Maldon te damos una idea muy rápida, fácil y deliciosa: un turrón de chocolate con almendras.

En esta receta te damos la base desde la cual puedes innovar y hacer tu propio turrón con los ingredientes que más te gusten. Por ejemplo, puedes reemplazar las almendras por cualquier otro fruto seco que te guste, como: anacardos, nueces, pistachos, o incluso las mismas almendras pero tostadas. ¡Todo dependerá de tus gustos!

Método de elaboración:

  1. Parte el chocolate en trozos y colócalo en un bol de cristal sobre agua caliente hasta que se haya derretido.
  2. Cuando el chocolate esté completamente derretido añade las almendras y mezcla bien, vierte el contenido en un molde de silicona y deja enfriar.
  3. Después de unas 4 horas de reposo debería estar listo para comer.

Si quieres darle un toque personal, puedes añadirle un poco de Sal Maldon en la parte superior del turrón.

Método de elaboración:

  1. Corta 185 g de mantequilla sin sal en dados pequeños y viértelos en un bol. Rompe 185 g de chocolate negro en trozos pequeños y échalos en el bol.
  2. Llena una cacerola pequeña con agua caliente hasta un cuarto de su capacidad, y a continuación coloca el bol encima para que descanse sobre el borde de la cacerola, sin que llegue a tocar el agua. Ponlo a fuego lento hasta que la mantequilla y el chocolate se hayan derretido, removiendo de vez en cuando para mezclarlos.
  3. Saca el bol de la cacerola. Deja que la mezcla derretida se enfríe a temperatura ambiente.
  4. Mientras esperas a que el chocolate se enfríe, coloca una bandeja en el centro de tu horno y enciende el horno a 180ºC/160ºC con ventilador o posición 4.
  5. Utilizando un molde cuadrado poco profundo de unos 20 cm, recorta un cuadrado de papel de horno antiadherente para forrar la base. Vierte 85 g de harina común y 40 g de cacao en polvo en un colador colocado sobre un bol mediano. Da golpecitos y agita el colador para que pasen juntos y se eliminen los grumos.
  6. Trocea 50 g de chocolate blanco y 50 g de chocolate con leche sobre una tabla.
  7. En un bol grande, rompe 3 huevos grandes y añade 275 g de azúcar glasé. Con una batidora eléctrica de varillas a velocidad máxima, bate los huevos y el azúcar. La mezcla adoptará un aspecto espeso y cremoso, como un batido de leche. Esto puede tardar entre 3 y 8 minutos, dependiendo de la potencia de tu batidora. Sabrás que está listo cuando la mezcla se haya vuelto muy pálida y tenga aproximadamente el doble de su volumen original. Otra forma de comprobarlo es apagar la batidora, levantar las varillas y moverlas de un lado a otro. Si la mezcla que se desprende de las varillas deja un rastro en la superficie de la mezcla del bol durante uno o dos segundos, ya está.
  8. Vierte la mezcla de chocolate enfriada sobre la mousse de huevo y, a continuación, incorpórala suavemente con ayuda de una espátula de goma. Introduce la espátula por un lado, desplázala por el fondo y súbela por el lado opuesto y vuelve a introducirla por el centro. Sigue mezclando por debajo y por arriba en forma de ocho, moviendo el bol después de cada vuelta para poder llegar a todos los lados, hasta que las dos mezclas sean una y el color sea un marrón oscuro moteado. La idea es casarlas sin dejarlas sin aire, así que hazlo lo más suave y lentamente que puedas.
  9. Sujeta el colador sobre el bol de la mezcla de chocolate con huevo y vuelve a tamizar la mezcla de cacao y harina, agitando el colador de lado a lado, para cubrir la parte superior de manera uniforme.
  10. Incorpora suavemente este polvo utilizando el mismo método en forma de ocho que antes. La mezcla tendrá un aspecto seco y polvoriento al principio, y un tanto poco prometedora, pero sigue adelante con mucha suavidad y paciencia. Detente justo antes de que sientas que debes hacerlo, ya que no quieres excederte en la mezcla.
  11. Por último, incorpora los trozos de chocolate blanco y con leche hasta que queden bien repartidos.
  12. Vierte la mezcla en el molde preparado, vaciando bien todo el bol con la espátula. Introduce suavemente la mezcla en las esquinas del molde y pasa la espátula de lado a lado por la parte superior para alisarla. Espolvorea Sal Maldon por encima.
  13. Introduce en el horno y programa el temporizador para 25 minutos. Cuando suene el timbre, abre el horno, saca un poco la bandeja y agita suavemente el molde. Si el pastel se hunde en el centro, no está del todo hecho, así que vuelve a meterlo en el horno y déjalo hacerse durante 5 minutos más hasta que la parte superior tenga una corteza brillante y parecida al papel y los lados empiecen a despegarse del molde. Sácalo del horno.
  14. Deja el conjunto en el molde hasta que esté completamente frío, y después sacar el pastel con el papel de aluminio. Córtalo en cuartos y luego corta cada cuarto en cuatro cuadrados.