Categoría: Uncategorized

El arroz de bacalao es un homenaje a los sabores del mar y la tierra, donde el bacalao se encuentra con la suavidad del arroz y el toque tostado de la coliflor. La Sal del Desierto de Kalahari seleccionada por Maldon® aporta un matiz mineral que realza los sabores sin enmascararlos, creando un plato equilibrado, intenso y lleno de personalidad. Perfecto para disfrutar durante la cuaresma o en cualquier ocasión especial, este arroz demuestra que lo tradicional puede ser moderno, complejo y delicioso.

Cómo cocinar paso a paso tu green waffle

  1. Preparar los ingredientes. Pela y corta la cebolla en cubos pequeños y los dientes de ajo finamente. Separa la coliflor en floretes pequeños y resérvalos. Ten a mano el bacalao desalado, desmigado en trozos medianos.
  2. Pochar la cebolla. En una sartén grande, calienta el AOVE a fuego medio. Añade la cebolla y cocina hasta que esté transparente y suave, removiendo ocasionalmente para que no se queme. Este paso es clave para desarrollar la base de sabor del arroz.
  3. Cocer el arroz. Incorpora el arroz a la sartén con la cebolla y remueve durante un par de minutos, permitiendo que los granos se impregnen del aceite y la cebolla pochada.
  4. Añadir ajo y pimentón. Agrega el ajo picado y la cucharadita de pimentón dulce. Remueve rápidamente para que el pimentón no se queme y suelte todo su aroma.
  5. Incorporar el caldo y la coliflor. Vierte el caldo de pescado caliente sobre el arroz y añade los floretes de coliflor. Remueve suavemente y deja que el arroz absorba el líquido a fuego medio, cocinando durante unos 15 minutos aproximadamente.
  6. Añadir el bacalao y la sal. Cuando el arroz esté casi en su punto, incorpora el bacalao desmigado y ajusta con la Sal del Desierto de Kalahari al gusto. Cocina 2-3 minutos más para que el bacalao se caliente y se mezclen los sabores.
  7. Servir y decorar.  Sirve el arroz en platos hondos y termina con unas hojas de orégano fresco. Este toque verde aporta aroma y frescura al plato.

Consejos para un arroz de bacalao perfecto

Con este arroz de bacalao, cada cucharada es un viaje entre tradición, textura y sabor intenso. Un plato sencillo en apariencia, pero lleno de carácter y alma que demuestra que lo tradicional nunca tiene que ser plano.

Las torrijas son uno de los postres más tradicionales y queridos, especialmente en épocas festivas y reuniones familiares. Sin embargo, reinventar este clásico es una forma deliciosa de sorprender y darle un aire más actual sin perder su esencia. Esta versión de torrijas al horno es perfecta para quienes buscan una opción más ligera, pero igual de sabrosa. Además, el toque final de sal en escamas® potencia todos los sabores y crea un contraste irresistible entre dulce y salado. 

El secreto de esta receta está en elegir un buen pan, preferiblemente brioche, que aporte suavidad y una textura esponjosa. Al hornearlas, conseguimos un resultado dorado y crujiente por fuera, manteniendo el interior cremoso. Son ideales para disfrutar en el desayuno, como merienda especial o como postre después de una comida con amigos o familia.

Preparación paso a paso de estas torrijas

  1. Prepara el pan. Si utilizas pan de molde o brioche, lo ideal es que esté ligeramente seco, de uno o dos días. Córtalo en rodajas gruesas para que absorba bien la leche sin romperse.
  2. Mezcla la leche. En un recipiente, combina la leche con azúcar y canela al gusto. Este será el baño aromático que dará sabor a las torrijas.
  3. Empapa el pan. Introduce cada rodaja en la mezcla de leche. Deja que absorba el líquido, pero sin que llegue a deshacerse.
  4. Reboza. Escurre ligeramente el exceso y pásalas por huevo batido.
  5. Horneado. Coloca las torrijas en una bandeja con papel de horno previamente engrasado. Hornea a 180 °C hasta que estén doradas por ambos lados. Si lo deseas, puedes darles la vuelta a mitad de cocción.
  6. Reposo. Sácalas del horno y déjalas reposar unos minutos para que mantengan su textura.
  7. Toque final. Añade una pizca de sal en escamas sobre cada torrija justo antes de servir.

Consejos para un resultado perfecto

Para elevar aún más esta receta, puedes acompañarlas con crema de caramelo, miel o frutas frescas. El contraste entre el dulzor de los toppings y el toque salado final crea una combinación sofisticada y adictiva. También puedes infusionar la leche con piel de naranja o limón para aportar un aroma más intenso.

Si quieres una presentación especial, sírvelas en una torre y añade la salsa justo antes de llevarlas a la mesa. Son perfectas para compartir y fotografiar, convirtiéndose en protagonistas de cualquier ocasión.

La Pascua es sinónimo de dulces, chocolate y momentos compartidos. Pero, ¿qué pasaría si decidieras darle un giro a lo esperado? Este año, en lugar de repetir las mismas recetas, queremos invitarte a experimentar con sabores, texturas y un toque de sofisticación: caramelo tostado, chocolate que se derrite y unas escamas® de Sal Maldon® que transforman cada bocado en una sorpresa. La tradición se mantiene, pero con intención.

Cómo hacer este brioche relleno

  1. Elabora el caramelo. Comienza derritiendo el azúcar moreno en un cazo a fuego lento hasta que adquiera un color dorado intenso. Incorpora el bicarbonato, la mantequilla y los cacahuetes tostados, mezclando hasta integrar todo perfectamente. Justo antes de que se enfríe, añade unas escamas de Sal Maldon, que aportarán un contraste crujiente e inesperado. Moldea la mezcla y deja enfriar.
  1. Mantequilla salada con naranja. Mezcla la mantequilla con la ralladura de naranja hasta obtener una crema suave. Esta combinación de cítrico y sal suaviza el dulzor del brioche y lo convierte en un acompañante perfecto para la salsa de chocolate.
  2. Salsa Dunken Buddy. Derrite tu conejito de chocolate con leche junto con la leche y, si lo deseas, unas gotas de licor para un toque adulto. Añade esta salsa sobre los brioches previamente cortados por la mitad.
  3. Horneado y montaje final. Hornea los brioches durante 45 minutos a 160°C. Una vez listos, espolvorea con azúcar glas, añade crema de vainilla y nata doble. Finalmente, termina con la salsa Dunken Buddy y unas escamas de Sal Maldon para darle ese toque final que rompe la dulzura y aporta textura.

Recomendaciones y consejos finales para el Dunken Buddy

El coulant de chocolate, también conocido como lava cake, es un postre que combina la intensidad del chocolate fundido con una textura suave y cremosa en el interior. Tradicionalmente, este postre se prepara con chocolate negro y mantequilla, pero hoy rompemos un poco las reglas añadiendo un toque moderno y audaz: una pizca de sal Maldon® con chili, que realzan el sabor del chocolate y dejan un recuerdo sutil en el paladar. Este contraste de dulce, salado y picante transforma el clásico coulant en una experiencia gourmet que sorprende a los comensales.

Ingredientes (para 4 coulants)

Preparación coulant

  1. Preparar los moldes. Engrasa con mantequilla cuatro moldes individuales y espolvorea un poco de cacao en polvo. Esto evitará que el coulant se pegue y facilitará el desmolde.
  2. Fundir chocolate y mantequilla. En un recipiente resistente al calor, derrite el chocolate y la mantequilla al baño maría o en microondas. Después, remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Batir huevos y azúcar. En un bol grande, bate los huevos, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla se vuelva pálida y espumosa. Esto incorporará aire, logrando un coulant más ligero.
  4. Mezclar ingredientes. Incorpora lentamente el chocolate fundido en la mezcla de huevos y azúcar, batiendo suavemente. Agrega la harina tamizada, la pizca de chile y mezcla con movimientos envolventes.
  5. Añadir la sal Maldon. Justo antes de verter la mezcla en los moldes, espolvorea una pequeña cantidad de escamas® de Sal Maldon con chili en cada uno para que, al hornear, el sabor se distribuya de manera sutil pero perceptible.
  6. Hornear. Precalienta el horno a 200 °C y hornea durante 10-12 minutos. El exterior debe estar firme mientras que el centro permanece ligeramente líquido, creando el característico “efecto lava”.
  7. Servir. Desmolda con cuidado sobre un plato y sirve inmediatamente. Puedes acompañar con una bola de helado de vainilla o frutos rojos para resaltar los contrastes de sabor.

Las filloas gallegas son una delicia tradicional de Galicia, similares a los crepes franceses pero con un sabor y textura diferente, que las hacen irresistibles. Se pueden disfrutar tanto dulces como saladas, y su preparación es ideal para compartir en familia o con amigos. A continuación, te presentamos una receta detallada para preparar filloas para cinco personas, con un tiempo aproximado de 65 minutos.

Preparación filloas

  1. Mezclar los ingredientes líquidos y los huevos. En un cuenco profundo, combina la leche, el ron o anís, los huevos y la sal del desierto de Kalahari. Bate bien con un batidor de mano hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y la mezcla adquiera una textura homogénea. Este paso es fundamental para obtener filloas suaves y esponjosas.
  2. Incorporar la harina. Añade la harina tamizada poco a poco, batiendo con cuidado para evitar que se formen grumos. Puedes hacerlo a mano con un batidor o utilizar un batidor eléctrico para mayor comodidad. La masa debe quedar líquida, pero ligeramente espesa, lista para extenderse en la sartén.
  3. Reposar la masa. Cubre el cuenco con un paño limpio y deja reposar la masa en la nevera durante al menos una hora. Este reposo permite que la harina absorba los líquidos y que la mezcla desarrolle mejor su sabor. Si lo prefieres, puedes preparar la masa el día anterior y guardarla refrigerada hasta el momento de cocinar.
  4. Preparar la sartén. Engrasa una sartén antiadherente o una crepera con un poco de mantequilla o tocino. Es importante que la sartén esté bien caliente antes de verter la masa, para que las filloas se cocinen uniformemente y no se peguen.

Últimos pasos

Consejos finales

Las filloas gallegas son extremadamente versátiles. Además de ser un postre delicioso, pueden servir como base para creaciones más elaboradas, como rellenos de crema pastelera, nata montada o incluso combinaciones saladas para una comida completa. La clave de una buena filloa está en el reposo de la masa y en la temperatura de la sartén: demasiado calor puede quemarlas y demasiado bajo dejará la masa cruda.

Invita a tus amigos o familiares a participar en la preparación; es un proceso que se disfruta mucho en conjunto. Cada filloa es única y, con la práctica, podrás ajustar la textura y el grosor según tu preferencia. ¡Atrévete a experimentar y personalizar tus filloas!

El foie gras es un auténtico lujo de la cocina. Cuando se combina con sabores dulces y sutiles, como el membrillo, se convierte en un aperitivo inolvidable. Esta receta de Dani García transforma este manjar en una terrina circular elegante y fácil de preparar en casa, perfecta para sorprender a tus invitados. La técnica requiere un poco de paciencia y delicadeza, pero el resultado vale cada paso. Un foie gras suave, aromatizado con un toque de alcohol y el dulzor del membrillo, listo para disfrutar con un toque de sal Maldon® que potencia su sabor de manera sublime.

Haz tu propia terrina de foie gras

Sigue estos pasos:

  1. Preparar el foie gras. Retira el lóbulo de foie gras de la nevera aproximadamente una hora antes de trabajar con él para que se ablande ligeramente. Limpia cuidadosamente el foie retirando venas y posibles impurezas y ábrelo como si fuera un pequeño libro, con cuidado de no romperlo.
  2. Sazonar. Salpimienta el foie gras de manera uniforme y añade un toque de Armagnac o coñac, que aportará aroma y realzará el sabor natural del hígado.
  3. Formar la terrina. Coloca sobre el foie una capa de pasta de membrillo y enrolla el lóbulo formando una terrina circular. Envuelve la terrina en papel film, presionando ligeramente para que mantenga su forma, y ata los extremos. Pincha suavemente la superficie para que escape el aire y quede compacta.
  4. Cocción al baño termal. Prepara un recipiente con agua a unos 65 °C y sumerge la terrina durante aproximadamente 8 minutos. Esto permite que el foie se cocine suavemente, manteniendo su textura aterciopelada. Luego, pásalo directamente a un recipiente con agua y hielo para detener la cocción de manera inmediata.
  5. Presentación. Retira el papel film y corta la terrina en porciones. Añade un toque de escamas® de Sal Maldon y pimienta al gusto. Sirve acompañado de un poco de pan si lo deseas.

El resultado es un foie gras delicado, jugoso y aromático, donde la dulzura del membrillo y el contraste de la sal Maldon elevan cada bocado, creando un aperitivo elegante y sofisticado. Ideal para ocasiones especiales o para disfrutar de un pequeño lujo culinario en casa.

Hay recetas que conquistan por su sencillez y otras que lo hacen por el equilibrio perfecto entre sabor, textura y presentación. Este aperitivo de radicchio con cangrejo, pomelo rosa y cebollino reúne todo eso en un solo bocado. Fresco, ligero y visualmente irresistible, es ideal para abrir una comida especial, sorprender en un brunch o elevar cualquier ocasión informal con un toque gourmet.

El amargor característico del radicchio contrasta a la perfección con la dulzura cítrica del pomelo rosa y la suavidad del cangrejo al natural. El conjunto se realza con una vinagreta delicada y el toque final de la Sal Rosa del Himalaya seleccionada por Maldon®, que aporta una textura crujiente y un sabor limpio, respetando cada ingrediente sin enmascararlo.

Una receta fácil de preparar, pero con un resultado sofisticado, perfecta para quienes disfrutan cuidando los detalles en la cocina.

Preparación aperitivo radicchio

  1. Prepara el radicchio. Separa las hojas exteriores más bonitas y lávalas cuidadosamente. Sécalas bien y resérvalas enteras para usarlas como base del aperitivo. Pica el resto del radicchio en juliana muy fina.
  2. Desmiga el cangrejo. Escurre bien la lata de cangrejo al natural y desmenúzalo con cuidado para mantener su textura. Mézclalo con el radicchio picado.
  3. Trabaja el pomelo. Pela el pomelo rosa retirando completamente la piel y las membranas blancas. Extrae los gajos limpios y añádelos a la mezcla anterior, reservando el zumo que suelten.
  4. Añade el cebollino. Incorpora cebollino fresco finamente picado para aportar un toque herbal y fresco.
  5. Prepara la vinagreta. Mezcla el zumo de pomelo reservado con aceite de oliva virgen extra y una pizca de Sal Rosa del Himalaya Maldon, ligeramente molida. Si lo deseas, añade un toque de pimienta negra.
  6. Monta el aperitivo. Coloca la mezcla sobre las hojas de radicchio reservadas y termina con un ligero espolvoreado de sal Maldon para realzar el conjunto.

Un aperitivo elegante, fresco y lleno de matices que demuestra que, con buenos ingredientes, menos siempre es más. 

Renueva el clásico gofre con un toque de color y sabor saludable con nuestra receta de Green Wafle. Este plato no solo deleita la vista con su vibrante tono verde, gracias a ingredientes naturales como las espinacas o té matcha. Sino que también incorpora de manera original la sal ahumada Maldon®. Realza cada bocado con su textura crujiente y perfil mineral único. La sal Maldon aporta un acabado especial que resalta los matices frescos y terrosos del gofre.

Preparación paso a paso green wafle

Montaje y presentación. Sirve los gofres recién hechos y todavía calientes. Añade una capa de yogur o queso crema. Coloca rodajas de aguacate y unas hojas verdes frescas para un toque de color y frescura. Justo antes de disfrutar, espolvorea escamas® de Sal Maldon sobre la superficie. Todo ello para realzar el sabor y aportar ese acabado crujiente y sofisticado que caracteriza a Maldon.

Preparar la base verde. Si utilizas espinacas frescas, lávalas cuidadosamente y tritúralas junto con la leche en una licuadora hasta obtener un líquido verde uniforme. Si prefieres usar té matcha, disuélvelo directamente en la leche y mezcla bien hasta que quede homogéneo.

Mezclar los ingredientes secos. En un bol, mezcla la harina con la levadura química y una pizca de sal. Remueve bien para que los ingredientes secos queden distribuidos de manera uniforme y la levadura actúe correctamente durante la cocción.

Integrar los ingredientes húmedos. Haz un hueco en el centro de la mezcla seca y añade la leche verde, los huevos y el aceite de oliva. Con una espátula o batidor mezcla todo hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. 

Cocinar los gofres. Precalienta la gofrera y engrásala con aceite o mantequilla para que no se pegue. Vierte una porción de masa y cocina según las indicaciones del aparato, hasta que los gofres estén dorados y crujientes por fuera, y suaves y esponjosos por dentro.

El caldo de huesos es un clásico de la cocina saludable, rico en colágeno, minerales y sabor. Ideal para reconfortar el cuerpo después de los excesos o simplemente para disfrutar de un plato nutritivo y delicioso. Al elaborarlo con huesos y carne bio y un toque de sal Maldon Original®, conseguimos un caldo limpio, sabroso y con un toque de sofisticación que eleva cualquier receta. Perfecto para tomar solo, como base para sopas, cremas o guisos.

Realización caldo de huesos

  1. Preparar los huesos. Lava bien los huesos de ternera, los huesos de caña con tuétano y la carcasa de pollo. Colócalos en una olla grande y profunda, que sea lo suficientemente espaciosa para contener también las verduras y el agua.
  2. Preparar las verduras. Limpia, pela y trocea las zanahorias, la cebolla, el apio y el nabo. Añádelos a la olla junto con los huesos, de manera que queden distribuidos uniformemente.
  3. Añadir las hierbas y condimentos. Haz un atadillo con el perejil, la hoja de laurel y el tomillo, y añádelo a la olla. Si quieres, incorpora también la pimienta negra en grano. Este atadillo concentrará los aromas y facilitará retirarlo al final de la cocción.
  4. Cubrir con agua y sazonar. Cubre los huesos y las verduras con agua fría, unos tres dedos por encima del nivel de los ingredientes. Añade las dos cucharadas de vinagre suave y ajusta la sal con Sal Maldon Original, que realzará el sabor natural de los huesos y las verduras.
  5. Cocción del caldo. Calienta a fuego vivo hasta que empiece a hervir, retirando con una cuchara las impurezas que suban a la superficie. Una vez comience la ebullición, baja el fuego y deja cocer lentamente: si usas una olla tradicional, entre 1 y 12 horas según el colágeno que quieras extraer; si utilizas olla a presión, alrededor de 2 horas. Cuanto más tiempo, más rico y nutritivo será el caldo.
  6. Colar y servir. Retira el atadillo de hierbas y cuela el caldo con un colador fino para obtener un líquido limpio y transparente. Ajusta la sal con un toque final de Maldon Original si lo deseas. Este caldo puede disfrutarse solo, como base para sopas o cremas, o para enriquecer guisos y estofados.

Después de las celebraciones, los excesos y los banquetes, llega el momento de cuidar nuestro paladar con algo reconfortante, nutritivo y lleno de sabor: una crema de marisco casera. Esta receta aprovecha las espinas de pescado y las cabezas de langostinos y gambas para crear un caldo concentrado y delicado, con un toque especial de sal Maldon ahumada®, que aporta profundidad y un aroma sutilmente ahumado, elevando la experiencia gastronómica a otro nivel. Perfecta para disfrutar sola o acompañada de costrones de pan crujientes.

Preparar crema de marisco

1. Preparar los ingredientes. Empieza por pelar y picar finamente las cebollas. Después, lavar y trocear los tomates. De los ingredientes, quedaría cortar la cabeza de ajo horizontalmente por la mitad.

2. Pochar las verduras. En una olla profunda, calienta un chorrito de AOVE y añade la cebolla con 1 cucharada de escamas® de sal Maldon ahumada. Cuando la cebolla esté traslúcida, incorpora los tomates y el ajo, mezclando bien.

3. Incorporar los mariscos. Lava y escurre las espinas de pescado, las cabezas y los caparazones de marisco. Después, agrégalos a la olla con las verduras pochadas. Añade condimentos como ramitas de hinojo, la pimienta negra en grano y el tomate concentrado si lo deseas.

4. Cocción del caldo. Cubre todos los ingredientes con agua hasta que estén al ras de las verduras y los mariscos. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y deja cocer a fuego lento 30 minutos.

5. Triturar y filtrar. Retira las ramitas de hinojo y tritura todo muy finamente con una batidora. Filtra la crema con un colador de malla fina para obtener una textura suave y aterciopelada.

6. Servir. Por último, sirve la crema bien caliente, acompañada de costrones de pan frito o asado. Cuanto más finamente tritures los ingredientes, más espesa y cremosa será la crema.